La tribu

Hace cerca de un año escribí esta entrada para la revista Mum’s Mgz sobre que es para mi una tribu. He pensado que ya que he recuperado mi blog, me apetecía tenerlo aquí. Dedicado a mi tribu Porta’m a prop por hacer que durante años los miércoles hayan sido especiales y mágicos.

“En las antiguas tribus se convivía en sociedad. Quizá pensaréis que también lo hacemos, e incluso alguno de los que me leéis lo haga. Pero seríais la excepción. Que es la “sociedad”? Según la Wikipedia “es el conjunto de individuos que comparten fines, conductas y cultura y que se relacionan interactuando entre sí, cooperativamente, para construir un grupo o una comunidad”. Suena bien, ¿verdad? Yo me siento identificada con la primera parte, pero no con la segunda. Cooperativa? No cooperamos de forma general, si no de forma excepcional. Compartir? Compartimos algunos espacios y poco mas … La calle, los parques, las plazas … Entonces realmente vivimos en sociedad o vivimos dentro de una sociedad? Hemos formado micro grupos donde vivimos rodeados de gente y solos al mismo tiempo.

Ahora bien, ¿cómo afecta esto a la maternidad? Estamos acostumbrados a estar solos, rodeados de un pequeño y selecto número de personas, familia o amigos, con los que compartimos la vida, gustos, aficiones o sangre. No nos resulta demasiado difícil … Pero llegan los hijos y con ellos nuevos intereses y preocupaciones y muchas veces las personas de nuestro círculo de confianza ya no nos aportan lo mismo que antes. Ellas siguen con las preocupaciones y aficiones que antes compartíamos, pero que ahora han pasado a segundo plano para nosotros, que nos apasiona mirar a nuestro pequeño y explicar a todos nuestro día a día. A menudo vivimos un distanciamiento, incomprensión, tristeza y al final soledad. La maternidad ha girado nuestra lista de prioridades y esto nos afecta a muchos niveles. No vivíamos en sociedad? Entonces porque nos sentimos tan solas cuando tenemos un hijo? Incluso la gente cercana, los abuelos u otros padres que ya han pasado por esto o hermanos que también tienen hijos, nos dan, con la mejor de las intenciones, una serie de consejos que mas que ayudarnos nos agobian y no encajan con nosotros. Y cuando tenemos un problema, no sabemos a quien recurrir. Somos una especie que aprende por imitación. ¿Cómo podemos imitar lo que nunca hemos visto? Y si sentimos que lo que imitamos no se lo que realmente necesitamos nosotros y/o nuestros hijos?

Tener a Marta fue, es y casi seguro que será la experiencia más mágica de mi vida. Cogerla, verla, sentirla … seguro que como a mí se te ponen los pelos de punta sólo de recordar la llegada con tu hijo a casa. Creo que la ilusión y el miedo estaban con nosotros aquellas primeras semanas, a partes iguales. Y también había una visitante nada deseada: la soledad. Me sentía muy sola, tremendamente sola durante toda la primera infancia de mi hija mayor. Quizás os habéis sentido identificadas con esta frase .. o puede ser no, en el último caso os doy la enhorabuena. Porque tener una maternidad solitaria es muy duro. Ahora miro atrás y no comprendo cómo pude vivir tantos años sin mi tribu. Que que es una tribu? Una tribu es un grupo de personas con un interés común que se apoyan mutuamente .. Ahora se que yo y todas las madres necesitamos una tribu. O iré más allá. Todas las familias necesitan una tribu. Porque la tribu lo que hace es apoyar a la madre, ofrecer respaldo y gente que se preocupa por ti y te escucha, ofrece un lugar donde nadie te juzga ni te critica, una segunda familia con la que compartes un camino muy poderoso. Y ya sabemos que si la madre se siente segura y acompañada estará mas feliz y esta es la mejor receta para acometer los retos diarios que nos plantea la maternidad. Al final, la tribu devuelve a las madres a su lugar, nos empodera, nos anima a implicarnos y a decidir. Nos volvemos conscientes de que hay muchos caminos y que tenemos que decidir que queremos para nosotros y nuestros hijos. Nos devuelve el control de nuestras vidas y nos hace plantearnos el motivo que nos lleva a hacer todas y cada una de las cosas que hacemos con nuestros pequeños.

Puede ser un grupo físico que se reúne periódicamente o puede ser un grupo cibernético que se comunica mediante un foro o similar. La tribu no te dice que tienes que hacer, ni cómo, ni cuándo, ni te juzga por lo que has hecho, haces o harás. La tribu está formada por madres imperfectas que necesitan un espacio para compartir con otras madres imperfectas. Madres que te apoyan y te cuentan su experiencia por si te puede servir de ayuda, o te recomiendan un libro o un artículo que leyeron. O que sencillamente te escuchan. Madres que van a compartir tiempo y muchas cosas mas con otras familias que están pasando por situaciones similares. Madres que nos aportan incluso aunque no nos digan nada, sólo viendo cómo interactúan con sus hijos.

Hay una imagen que rueda por internet que me gusta mucho. Aparece una madre reciente llitestirada en una cama dando el pecho a su bebé. Y decenas de manos de otras madres cogen una preciosa colcha con la que los cubren … Así tendría que ser la sociedad. Así es la tribu. Soporte cuando hace falta, ánimos, oídos que escuchan y brazos que abrazan. Una sonrisa de complicidad, una risa, un gesto, un favor, agradecimiento, miedo, lágrimas … Veo tantas cosas nuevas cada vez que nos reunimos la tribu … La tribu ha cambiado a mejor nuestras vidas. Crecemos como madres, pero también como personas. Aprendemos a ser tolerantes y modestas y a darnos cuenta de que la maternidad, así como la vida, esta pintada de mil tonos diferentes entre el blanco y el negro, y que lo que sabemos puede cambiar, y debe cambiar, cada día para poder seguir creciendo. Aprendemos a escuchar a nuestros hijos y a recordar que son ellos los mejores maestros que podemos tener. Nos aporta calma saber que son muchas las familias que tienen dudas similares, que no vivimos solos, que hay gente que nos comprende … La maternidad es un camino para compartir, un camino que no termina nunca, que cambia de color, que no siempre es feliz. Un camino que puede resultar bastante duro, pero sin duda el más mágico que emprenderemos nunca, de la mano de las personas más importantes de nuestras vidas, nuestros hijos. Y si estamos rodeadas de amigas que nos acompañan, es, si cabe, mejor todavía.”


Si te ha gustado esta entrada:

  1.  ¡Suscribe-te a mi blog! (arriba a la derecha)
  2. Sígueme en FACEBOOK!
  3. Deja un comentario.
  4. Comparte con tus amigos, familia, tribu, pareja o con quien quieras!
  5. Gracias por leerme 🙂
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s