¿Reyes Magos? No, caramelos

No dejo de oir criticar a los Reyes Magos que visitaron la ciudad de Madrid. Oir que los niños se sintieron estafados, engañados. Que es jugar con la ilusión de los niños.
Señoras madres y señores padres. Siento decirles que, al menos en mi VS.jpgciudad y en las cabalgatas que he visto en la tele, los niños no miran a los reyes. Podrían ir en tanga, en bañador o incluso en pelotas, daria un poco igual. Porque los niños estan totalmente obsesionados con los caramelos. Mas allá, son los adultos los que estamos obsesionados con los caramelos. Obsesionados en que sus hijos recojan muchos caramelos. Esa es la diversión final de la cabalgata. Durante la cabalgata no oí “Que bien vestido”, “que barba mas larga”, o “que regalos mas bonitos lleva”… No oí “Mamá, Melchor me ha mirado!” ni “Gaspar me ha sonreido!”. No oí “Que altos van, o que elefante mas precioso habia en una carroza”. Tampoco oí “Que música mas bonita suena!” o “Mira que grande es el camión de bomberos.”
En cambio si oí…
“AQUÍ! Caramelos AQUÍ!”
“No tires solo uno, tira mas!
“Danos caramelos!!”
“Aquí!!!” Aquí!!!”
No oí “Mira Manuel, que escaleras mas brillantes” ni “Fijate Paula, los niños de la carroza te saludan”.
No…
Los padres decían “Coje ese caramelo del suelo”, “¿Cuantos caramelos has cogido?” o “Acércate, que el señor de Correos da caramelos!”.
Esta cabalgata me sentí triste. Y me molestaron los caramelos. De hecho, estoy harta de los caramelos. Harta de que nos distraigan de lo verdaderamente importante. Harta de que permitamos que los caramelos eclipsen el dia mágico por excelencia. Harta… Nos engañamos, nos engañan, y lo aplaudimos. Y no es que los caramelos sean algo malvado. Pero es que nos impiden ver lo que hemos ido a ver. Hemos ido a ver los Reyes, que vienen de Oriente, exóticos, llenos de colores, y magia. Pienso que viniendo de tan lejos, de lugares tan distintos, me encararia sentir olores de su tierra. Me encantaria mirar cual tiene la barba mas larga y cual parecía mas serio. Cual tenia la sonrisa mas brillante. Me encantaria que a los niños de las carrozas se les hiciera caso. No son nuestros repartidores de caramelos. Son niños. Que viven una experiencia maravillosa y única. O eso pensaba. Porque el oto dia me fije en los de las carrozas…. La gente no les sonreía, no les saludaba, no les prestaba atención. Solo les pedían caramelos, y algunos con muy malas formas. Me imaginé yo ahí arriba, y creo que me sentiria muy sola…
A mi estos Reyes me han servido para reaccionar, para pararme y pensar que estamos haciendo. Pero me bajo de mi mundo y al resto solo le importa el color de las ropas de los reyes. A nuestro mundo le falta mucha imaginación, calidez y empatia. Que mas da los colores de los trajes, las coronas o las barbas, si ni siquiera nos paramos a mirarlas si no es para criticarlas. Estoy cansada de que se use a los niños como arma política.
Os animo el año que viene a luchar contra esto. No llevéis bolsas para caramelos, que se los metan en el bolsillo. No les animéis a buscar caramelos, animadles a buscar la magia oculta en cada trozo de cartón, en cada muro y en cada elefante. En discutir cuando mide la barba del Rey Melchor, y en donde habrán escondido los camellos… La magia sigue ahí, pero ponemos tantas cosas delante que al final nos es imposible verla… Y luego creemos que los niños se sienten defraudados por saber la verdad. Cuando la realidad es que la magia no viene de fuera, sino de dentro de nosotros. y que sin ella, la decepción llega seguro…


 

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9 thoughts on “¿Reyes Magos? No, caramelos

  1. Cuanta verdad! Me encantó! Estoy plenamente de acuerdo contigo! Por aquí no somos mucho de los reyes, pero te digo que llevamos al Nano a ver el desfile, y repito: a verlos! Lo de los caramelos para nosotros no tiene en lo más absoluto importancia (bueno, más bien tiene importancia en esquivar la lluvia de caramelos, porque entre la gente que se tiran al suelo como locos a recogerlos y el piñazo que te pueden dar… ). Lo que nos encanta es verlo alucinado con las carrozas, el desfile, los músicos… esa es la magia, a que sí? 😉
    Bravísimo por estas palabras!
    Un beso!

    Le gusta a 1 persona

  2. Cuantísima razón!! Me ha encantado!
    Por suerte en mi familia siempre hemos ido a ver la cabalgata y no a coger caramelos (que en muchas casas suelen acumularse hasta incluso hasta la cabalgata siguiente). Y ahora con los peques seguimos potenciando justo eso: la ilusión de… ‘Melchor me ha mirado, mama’ o ‘Gaspar me ha dicho hola y me ha tirado un beso!!! Pero teníamos un señor al lado empeñado en que Lluc pidiera caramelos y cogiera todos los que pudiera. Hasta le dio una especie de cono que había hecho una empresa para recoger aún más. Utilizamos el cono de sombrero una buena parte del tiempo 😉
    Espero que cuando crezca su ilusión en la cabalgata, como lo es la mía, siga siendo ver a los Reyes y no hincharse a coger caramelos….

    Le gusta a 2 personas

    1. Yo espero lo mismo Bea! Yo tampoco potencio el tema de los caramelos, pero la verdad es que cuesta no sumergirse en esa lucha de poderes para ver si consigues un montón, cuando todo el alrededor lo vive así. Pero para eso estamos nosotras, recordandoles (y recordándonos) lo verdaderamente importante. Un abrazo!

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