Carta abierta a Eduard Estivill

Buenos días:

 

Ayer llegó a mi estachild-72724_1280 entrevista que le hicieron. Es algo habitual verlo en las redes, en revistas, y hasta en la tele, por lo que en principio no me sorprendió. Su discurso me lo se de sobras, o eso pensaba ayer. Pues resulta que no, que hace 10 años, cuando leí su libro, no me enteré del cuento. Así que antes que nada, si alguien va a decir que no puedo hablar sin conocimiento, para vuestra (y nuestra) desgracia os diré que si, nosotros hicimos Estivill. Así que tengo todo el derecho de decir lo que me de la gana.

Hace casi 10 años, cuando Marta tenia unos 9 meses, y yo, como madre primeriza y desinformada me sentia totalmente perdida y agobiada, llegué a su libro. No, tranquilo, que nunca le he echado la culpa a usted. Cada cual carga con la suya, y la mia la llevo yo sola, gracias.  No voy a explicar que motivos me llevaron a hacer su método, ya lo expliqué hace unos años, puede leerlo AQUÍ. Solo le diré que no hay ningun momento en la crianza de mis hijos que me duela tanto recordar como el dia que empezamos este método. Marta lloró en su cuna, cuando la dejamos con Tigretón, su dibujo y su móvil. Y yo lloré detrás de la puerta. Entré al minuto a hablarle, mi hija tenia la cara llena de lagrimas, estaba sentada. Y le dije lo que cuenta usted, que yo hacia eso porque la quería, porque tenia que aprender a dormir sola, que era por su bien. Y luego eso que también dice usted “ahora te dejo aquí con Tigretón, buenas noches cariño”. Y salí de la habitación y ella volvió a llorar. Y yo volví a llorar fuera. Porque mi instinto, ese que acallé durante tanto tiempo, me decía que me necesitaba. Y yo a ella. No, nunca le he culpado completamente. Usted tiene un método, un sucedáneo de otro método. Nunca he cargado mi responsabilidad sobre usted, yo tuve mi culpa y la he asumido todos estos años, trabajando las consecuencias de mi decisión.

Pero hoy resulta que usted ha decidido no cargar con las suyas. Según usted, nunca ha dicho que haya que dejar llorar a los bebés. Bien, si quería abrir heridas, lo ha conseguido. No solo nos dice que dejemos llorar a nuestros bebés por su salud física y mental, por el mañana, por su futuro. No solo nos dice que no hacerlo puede tener consecuencias a medio y largo plazo. No solo nos dice que cojamos el reloj y contemos los minutos, que les demos un sucedáneo de nuestro amor en forma de peluche. No, ahora usted tiene el descaro de decir que yo, que seguí su libro a rajatabla, lo hice mal. Que no lo entendí, por lo que debo ser tonta. Mas quisiera usted.

¿Hay que dejar llorar a los niños para que se duerman solos? 

Nunca. Esto es lo que explicamos en el libro y que las personas que se lo han leído, han entendido correctamente. Los que opinan que nuestro método consiste en dejar llorar a los niños, es que no se han leído el libro.

Perdone, yo me leí el libro. De hecho, me lo compré en versión de bolsillo. De hecho me lo leí mas de una vez y de dos. Así que por favor, aclárese. Porque eso de donde dije digo, digo diego, en un mundo tan “científico” como usted no para de repetir, no creo que sea muy ético. Un estudio, un trabajo, puede destronar a otro. Antes los niños dormían boca abajo, luego de lado y ahora boca arriba. El mundo científico evoluciona y las recomendaciones cambian. Pero usted se basa en las mismas teorías para primero decirnos que dejemos llorar a nuestros bebés, y luego para decirnos que hemos hecho mal.

He ido a buscar el libro, porque me apetecía desgranarlo para usted. Pero es que resulta que ya no lo tengo, lo debí tirar o quemar en una hoguera. Espero que me perdone que me lo haya descargado, habiéndolo comprado hace 10 años no creo que le parezca tan grave. Y para que engañarnos, me da totalmente igual si le molesta.

Bueno, podría hacer 30 paradas en su libro, y aunque se que vamos a hablar de sueño, no puedo evitar quedarme ojiplatica con este cuadro.

¿QUÉ ES LO NORMAL EN UN NIÑO A LOS 6-7 MESES? Ritmo de comida y sueño bien establecido 4 comidas durante el día y 11-12 horas de sueño nocturno Debe acostarse sin llanto, contento y despedirse de los padres con alegría

Según la mayoría de expertos, los adultos deberíamos hacer 5 comida diarias. Me esta diciendo usted, que un bebé de 6 meses debe hacer 4? En serio? No digo nada mas, porque no creo que haga falta. Y acabo de leer en su entrevista que creen en la lactancia materna A DEMANDA. Pues siento decirles que eso es totalmente incompatibles, 4 comidas y lactancia materna A DEMANDA es como agua y aceite, no se pueden unir. Si sabe usted algo de lactancia, seguro que no es la primera vez que escucha que por la noche los niveles de prolactina alcanzan su pico mas alto, y es una forma de asegurarnos el establecer y mantener una lactancia materna. Yo no soy asesora, pero AQUÍ dejo un post de Maternidad Continuum donde lo explican genial. Por si le interesa, vaya.

Pero vayamos al tema del sueño. Como hay tantas referencias al llanto en su libro, solo voy a hacer un copia y pega, porque cuando la cosa está tan clara, no hacen falta argumentos:

Dicho así parece fácil, pero seguramente vuestra seguridad esté bajo mínimos, lo que no es de extrañar después de tantas recetas fallidas. No importa. Desde este momento y durante todo el proceso de «reeducación» habréis de actuar como si tuvierais las ideas muy claras, al menos en lo que se refiere al sueño infantil (y no dudéis de que vuestro «corazoncito» flaqueará cuando oigáis llorar a vuestro hijo).

Ya podemos dar el siguiente paso. Son las 20.35 horas del «primer día de la vida de vuestro hijo». El póster está colocado, el móvil y los chupetes también, y Pepito y Juanito han sido formalmente presentados. Si no lo hemos hecho aún, hemos de acostar al pequeño. Existen dos posibilidades, según el lugar donde duerma:

  • Cuna: lo colocáis en ella y, si se resiste a tumbarse, basta con dejarlo sentado. Si se levanta, no se lo impidáis. Tras dejarlo, separaos de la cuna a una distancia que impida que el niño os pueda coger (sin exagerar, bastará con un metro más o menos) y actuad como si no ocurriera nada fuera de lo habitual. Para él lo será y mucho, por lo que no os extrañe que empiece a llorar. No olvidéis que debéis mostraros muy convencidos de lo que hacéis.
  • Cama: lo raro sería que se acostara como si no sucediera nada. Juanito no tiene un pelo de tonto y sabe que le estáis dando gato por liebre. Lo normal será que al intentar meterlo en su cama, se levante nervioso y enseguida empiece a llorar. No intentéis acostarlo otra vez. Cogedle de la mano, sentadlo en vuestro regazo si queréis y, sobre todo, mantened la calma.

Entonces, uno de vosotros se dirige al pequeño y le dice algo así como: «Amor mío, papá y mamá te van a enseñar a dormir solito. A partir de hoy dormirás aquí, en tu cuna con el póster, el móvil, Pepito» y todo aquello que hayáis escogido, es decir las cosas que están alrededor y que permanecerán junto a él durante toda la noche. El «discurso» ha de durar unos 30 segundos, por lo que es posible que debáis mencionarle hasta las cortinas y el corre pasillos (su triciclo, si es mayorcito). No importa. Entienda o no lo que oye, lo primordial es el tono… y eso es un decir, porque lo más probable es que en ese momento esté llorando a moco tendido para lograr que las cosas vuelvan a ser como hasta ahora (como ese pasado que para nosotros ya no existe). Ni caso. Seguid hablando como si nada. Un truco para lograrlo consiste en estar atentos a lo que decimos, es decir, concentrarnos en cada palabra que pronunciamos mientras le explicamos cómo van a ser sus nuevas noches. Es ahora cuando papá y mamá han de mostrar su verdadera fortaleza. No deberán pensar en Juanito, que alza sus bracitos con cara de morirse de pena o, si es más mayor, grita desesperado porque quiere dormir en el sofá del salón viendo la película de la noche. Está claro que el niño no renunciará fácilmente a sus «privilegios». Lo lógico es que llore, grite, vomite, patalee, diga «sed», «hambre», «pupa», «no te quiero»… lo que sea con tal de conseguir que os dobleguéis, pero ni os inmutéis. Recordad: el niño no ha de decirnos cómo se hacen las cosas, somos nosotros los que hemos de enseñarle a él. Y si os cuesta mucho, pensad que lo estáis haciendo por su salud y la de toda la familia y que, si seguís al pie de la letra las instrucciones, en siete días, como mucho, estaréis durmiendo todos de un tirón

¿Qué más puede hacer Juanito? Llorar. Y no sólo llorará, sino que lo hará mirándonos con la cara más penosa que pueda poner. Es su arma más efectiva y lo sabe, al fin y al cabo, es el primer lenguaje mediante el cual se ha hecho entender. Él sabe que cuando llora, uno de los dos (papá o mamá) le suele responder primero y es a ése a quien dirigirá su mirada (su llanto), a la espera de que pique. Está usando su lloriqueo como una forma de acción. Pero los papás, a estas alturas, ya saben distinguir cuando llora por dolor o para conseguir algo; por lo tanto, ya saben que Juanito no está «tan grave», por lo que deberán mostrarse tranquilos y seguir con su discurso. Una vez acabado, aunque llore, y ellos lloren por dentro, se van.

CÓMO REEDUCAR EL HÁBITO DEL SUEÑO

1. Crear un rito alrededor de la acción de acostarse (cantar una canción, explicar un cuento).

2. No se crea esta situación para que el niño se duerma sino sólo para que la asocie con un momento agradable antes de iniciar el sueño solo.

3. Los papás deben salir de la habitación antes de que el niño se duerma.

4. Si el niño llora, los padres deben entrar con pequeños intervalos de tiempo para darle confianza, sin hacer nada para que se duerma o calle, hasta que el niño concilie el sueño solo.

Evidentemente, la «gran batalla» no ha hecho sino comenzar. Lo lógico es que en cuanto abandonéis el cuarto Juanito eleve el volumen de su serenata y sus llantos se dejen oír claramente por toda la casa (puede que en el vecindario).

Y otra vez a aguantar… y a sufrir. Esta vez esperaremos 3 minutos. Si transcurrido este tiempo Juanito sigue llorando, uno de los dos entrará nuevamente en su dormitorio (podéis turnaros) y hará exactamente lo mismo que hizo la vez anterior.

No, que va. Usted no nos dice que dejemos llorar a nuestros bebés. Usted dice esto, y con ello se cree que tiene el cielo ganado, que usted dice que 5 minutos es lo máximo que puede aguantar un bebé solo el primer dia, 6 sería una crueldad.

Es fundamental que vayáis entrando en la habitación del pequeño para que no se sienta abandonado. Ni se os ocurra dejarlo esperar más de 5 minutos, que es el tiempo máximo que puede estar solo durante el primer día de su «reeducación». Hacerlo sería una crueldad: lo que más teme un pequeño es que sus padres no lo quieran, lo abandonen y éste es el mensaje que captaría si no cumplierais con vuestras visitas. Si, por el contrario, vais a verlo y le habláis con cariño, sin gritar, ni enfadaros y mostrando una gran tranquilidad, Juanito acabará entendiendo que papá y mamá no lo han dejado solo, que lo quieren muchísimo, pero que por mucho que llore y monte una escena no van a quedarse y que no pasa nada por estar solo a la hora de dormir. Todo ello lo tranquilizará, le dará la seguridad que tanto necesita y, finalmente, logrará conciliar el sueño

Usted sabe algo de bebes? Usted sabe que los bebés viven un un constante presente? Sabe que no entienden de mañana, o de bien o mal, ni pueden sacar conjeturas de sus actos o de los nuestros? cree que para un bebé de 6 meses o un año o dos, hay diferencia entre un minuto, dos o 10? No, el tiempo que estén es el infierno, es dolor y sufrimiento, es inseguridad, agotamiento. Es tristeza. Lo se porque lo vi en mi hija, porque aun años después de retroceder, de intentar reparar el dolor causado, aun hipaba por las noches, aun se le agitaba la respiración y dormia de forma alterada.

No que va, usted no dice que es normal que lloren, y que debemos aguantar cual guerrero que lucha contra el mal, nos lo hemos imaginado. Que mal? Un bebé llorando para usted es el mal? Harta estoy de su tono de batalla entre padres e hijos, de su visión de niños manipuladores que se provocan el vomito a propósito, de su forma de creerse un dios. Deseo no verle mas, deseo no oírle mas. Me encantaria que se retractara de todo, de su método, de sus mentiras, de su creer saber. Usted no sabe nada.

Usted es un mentiroso. Sabe perfectamente quienes son Carlos Gonzalez y Rosa Jové. Negarlo, ademas de algo realmente infantil, es una muestra de que va con pies de plomo porque no sabe donde pisar. Sabe que en cualquier momento se le desmonta el tinglado, y todo lo que ha hecho se le vendrá encima. Aclárese. Decida cual es su método, si lo hay. Decida los tiempos y las formas. Decida a que edad se empieza, que a veces dice desde el primer dia y otras desde los 6 meses y otras a los dos años. Decida hasta que edad puede hacerse, en el libro dice hasta los 5, en la entrevista a cualquier edad. Por favor, teniendo en cuenta que se llena la boca con la palabra “científico”, no es lógico que de datos tan contradictorios. Aclárese. Decídase. Y cuando tenga algo claro nos lo hace saber. Mientras tanto aquí seguiremos muchos, curándonos las heridas que nos hicimos nosotros mismos con la espada que muy amablemente usted nos vendió.

“El que se erige en juez de la verdad y el conocimiento es desalentado por las carcajadas de los dioses.”
ALBERT EINSTEIN


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29 thoughts on “Carta abierta a Eduard Estivill

  1. Desde hace un tiempo tengo su libro listo para leer, más que nada por curiosidad, porque no creo en absoluto en sus tesis. Pero leer la entrevista y comprobar el cinismo altivo con el que contesta resulta casi repugnante. Muchas gracias por documentar tan bien la respuesta; enhorabuena.

    Los padres somos en última instancia los responsables de las decisiones que tomamos, como dices, pero no se puede tener la poca vergüenza de este señor para quitarse ahora de en medio como si todos hubieran malinterpretado sus “enseñanzas”.

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    1. Animo! No podemos pasar la vida machacandonos a nosotras mismas por ello. Recapacitamos, pedimos perdón y a compensar con mucho mimo… Hicimos lo que hicimos porque con las herramientas que teníamos entonces, consideramos que era lo mejor… Un abrazo :-*

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  2. Alguno de vosotros ha llevado a su hijo a la guardería?
    Y empezó entrando con una sonrisa y diciendo adiós a su mama o papa? Pq el mío NO, paso una semana llorando desde que entraba hasta que salia, eso si que es para mi un mal recuerdo, pero entonces no pasa nada por dejarles solos y llorando no?
    Ahora va encantado y súper contento igual que va encantado a su cama a dormir y descansar 12 horas seguidas. Todo hay que aprenderlo en la vida y a veces no es fácil, pero para eso estamos nosotros a su lado.

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    1. Hola Natalia! Gracias por tu comentario. Hombre, yo creo que hay muchas maneras de hacer una adaptación a la guarderia, pero por desgracia la mayoria suelen ser poco respetuosa. En todo caso, cuando dejamos a nuestro hijo en la guarderia no esta solo. Quiero pensar que estara con una profesora que le acompañe en su dolor, espero que no les metan en una cuna y les dejen ahí. Sea como fuere, es un ejemplo genial para replantearnos esos procesos de adaptación a un nuevo espacio, a un nuevo ambiente con nuevas compañías, que sinceramente creo que en general no los hacemos de la mejor forma. Un saludo!

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    2. Hola Natalia,
      Por supuesto que lloran y nos duele dejarlos. Pero cuando cierras la puerta de clase nuestros hijos no están solos, no están a oscuras. Nuestros hijos tienen los brazos de las educadoras que intentan consolarlos, tienen compañía, juguetes, un jardín donde jugar, otros niños… Y según qué guarderías (donde tuve la suerte de llevarles) te quedas con ellos todo el tiempo que haga falta con ellos los días que los peques necesiten.
      Cuando se aplica lo que Estivill dice, hay que apagar la luz y dejarlo solo.
      No comparemos porque no es lo mismo, almenos para los hijos.

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      1. Me pregunto dónde está yendo el sentido ancestral de madre (y padre) que inequívocamente te avisa de que dejar a los niños sin los padres en un entorno diferente al hogar antes de los 5 años es perjudicial para ellos. Más allá de las explicaciones lógicas y científicas, que las hay. El que no entiende esto, no se me ocurre que contarle.

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    1. Entonces dices que los niños que van al colegio, segundo ciclo de infantil 3-6 años, están traumatizados de mayores por toda separación que tengan de sus padres? Porque si es así aún no he visto a ningún niño con ese comportamiento que haya ido al colegio…

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    2. Tiene toda la razón! Ese sentido ancestral no lo perdemos. Duele ver a nuetros hijos llorar porque se han caído, porque algo no les sale bien, porque tienen miedo, porque no se encuentran bien… Duele y mucho! Ya sea 1 minuto o 5.
      Duele porque como padre y madre responsables de su bienestar no podemos calmarles en ese momento. Duele cuando ves a tus hijos llorar ante una situación que no puedes controlar, cuando se caen, por ejemplo. Duele mucho más cuando los has de abandonar (porque así me siento yo cuando me separo de ellos) y no puedes estar a su lado para abrazarles y consolarles.
      Tengo la suerte de haber disfrutado de mis 3 hijos durante mucho más tiempo que otras familias, creciendo a su lado, compartiendo buenos momentos y otros menos buenos, aprendiendo de ellos…. Ojalá hubiera podido estar mucho más con ellos!
      Envidio a esas familias que pueden estar con sus hijos hasta los 5 años o incluso pueden seguir con la escolarización primaria desde casa.
      Dejar llorar a nuestros hijos no es la solución y es cruel desde mi punto de vista. Acompañarles, estar a su lado, día o noche. Sentar unas bases sólidas y dotarles de recursos para que, poco a poco, sean ellos capaces de valerse y no necesitarnos tanto.
      Pero no nos engañemos, nosotros, adultos, quién no necesita de un abrazo o buenas palabras cuando no estamos bien? A quién no le gusta dormir en buena compañía?

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      1. La mayoría de los que hemos crecido y aprendido junto a nuestros hijos lo hemos hecho sacrificando lo que hiciera falta. Por poner un ejemplo extremo, yo me fui a Australia (no tengo recursos más que mi trabajo). Todo es cuestión de prioridades. Por supuesto la sociedad te lleva a lo no natural, el bien “común” frente al buen individual, pero mi experiencia es que el verdadero bien común empieza por priorizar el bien individual de nuestros hijos.

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  3. Yo soy madre reciente, y ni sabía del método, si que me contaron algo mis padres pero desde el primer momento lo rechacé, simplemente porque cuando me lo dijeron así tal cual, ” dejas al bebé en la cuna, cuando llore te acercas y le dices que estás ahí pero no lo coges, no lo calmes en brazos” me quedé tan sorprendida que me dije que ni de broma, vamos, mi bebé, que no tiene medios para valerse por si mismo, se sienta abandonado… Pues no, prefiero sacrificar mi sueño y en cierto modo años de mi vida (por algo decidí ser madre) a dejar a mi pequeña sentirse abandonada, decidí ser su madre con todo lo que conlleva, y satisfecha me siento. Apoyo totalmente tu manera de pensar sobre este tema, gracias por el aporte! Continuaré leyendo tus entradas.

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  4. No se pueden generalizar las cosas como haces en esta carta abierta y concluir en que este señor no tiene ni idea de bebés.

    Es mucho más sencillo. A ti no te funcionó o no pudiste con ello porque es duro, pero sabes que te estás dando contra un muro cuando sabes que a mucha gente le funcionó perfectamente, y ahora simplemente, quien quedó decepcionado con el resultado se agarra a una cierta interpretación del libro (que es la que siempre se ha usado para desacreditarlo), y de paso acusa a Estibill de desdecirse, cuando todo lo que hace es decir que la forma en que le desacreditaron es una interpretación sesgada del libro.

    Si has criado un hijo y no has sabido diferenciar un llanto con un motivo de otro o aislar posibles causas para actuar en consecuencia, entonces te invito a criar otro intentando relajar uno poco esa premisa castrante de “el bebé nos necesita”. Lo que el bebé seguro no necesita es que le resuelvan todos los problemas de la misma manera. El libro habla de ayudarles a dormir, no de dejar de dar cariño a los hijos. Cuando tus hijos aprendían a andar y se caían seguramente les calmabas para que volviesen a intentarlo, pero eso jamás fue lo que les enseñó a andar. Aprendieron a andar a base de intentar compaginar equilibrio y movilidad y hacerlo en el suelo adecuado a su agilidad, no en tus brazos, y con el tiempo aprendieron a hacerlo en otras condiciones. Bueno, pues esto es muy parecido.

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      1. A mí no me parece correcto, sin embargo, resolver todos los problemas con el mismo enfoque (bracitos, calmar, compasión). ¿Esto hasta los 40 años para todo? Mal nos iría… Y tampoco me parece que haya una potestad para decir que “no es correcto” o “no está bien”.

        Nosotros lo leímos, no tuvimos que aplicarlo a rajatabla, pero a veces era claro que la solución no la teníamos nosotros, y en esos casos, lo aplicamos, y con toda la dureza de la situación para los padres como para el bebé, siempre funcionó.

        Dices en el post que los bebés no tienen memoria, entonces no entiendo que sean capaces de aprender nada. Hay que tener cuidado con la manera en la que tratamos la ciencia, y creo que Stibill habla sólo de ciencia y método on bastante fundamentos y en términos bastante fáciles de comprender (y a mi entender, deja la puerta abierta al tema afectivo, siempre y cuando se siga el método), pero no entra en sentimientos, en cambio siempre he visto que sus detractores se focalizan mucho en los sentimientos, pero no suelen tener un discurso científico que demuestre algo en contra más allá de un “no es bueno”, lo cual no es demostrar nada, y en cambio, se permiten dudar de los sentimientos de quienes aplican el método. Insisto, que los padres sean capaces de olvidarse, en según qué situaciones del “mi bebe me necesita” y se replanteen muy mucho el “mi bebé está sufriendo”, redunda muy positivamente en el desarrollo de padres y bebés y que unos y otros desempeñen bien su papel como individuos (con las debidas dependencias, y ni una más).

        Y nada de eso está reñido con dar amor y cariño a los hijos

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    1. Buenas noches! Decirte que si aplicamos el método, si funciono durante mucho tiempo y si estuvimos muy felices con el resultado. Si fuimos, citándote, lo suficientemente fuertes, aunque yo diria que si fuimos lo suficientemente débiles para acabar el método. Aunque al final solo son palabras. Si admiramos a Estivill, y si le recomendamos y hasta regalamos su libro.

      Yo no me agarro a una cierta interpretación del libro, me agarro a la interpretación que todos hemos leído. Y a las pruebas me remito, están (unas cuantas, no todas) arriba en la carta. Si tu crees que eso se puede reinterpretar sin dejar llorar a los niños, yo no lo logro pillar.

      Has leído a Rosa Jové? Es una psicóloga que explica de forma muy científica el funcionamiento del sueño, sus fases, y el porque de los despertares nocturnos. También habla sobre la famosa frase de este hombre obre como los niños se provocan el vomito para llamar la atención, te animo a leerlo, se llama “Dormir sin lagrimas”. Realmente, los libros de Estivill son muy redundantes, ese tipo de libro que parece que diga mucho, pero realmente está bastante vacío, no hay información científica por ningún lado, solo su método sin nada que lo respalde. Ni una sola referencia a ningún estudio, cosa que si encontrarías en los libros de Carlos Gonzalez o Rosa Jové.

      Sobre eso de “bracitos, amor y comprensión”: No, no creo que eso sea suficiente por si solo. Conoces a Dudley, el primo de Harry Potter? El tenia todo eso, y flaco favor le hacían sus padres. Sin limites, ninguna crianza puede dar buenos resultados, seguro que en eso estamos de acuerdo. Pero para mi dejar a mi hija llorando en la cuna no es un límite, es una crueldad.

      Y para acabar, nunca he leído un juicio en ninguno de estos autores hacia los padres que han aplicad este método, sino hacia el método en si. Es imprescindible que respetemos a las familias y sus decisiones para que el mundo vaya a mejor, incluso aunque no las compartamos. Las guerras entre corrientes no aportan nada mas que titulares.

      A mi me da la sensación de que mi carta te ha ofendido de alguna forma y de verdad, en ningún caso juzgo a quien lo aplica, como bien dices, no tengo la potestad de decirle a nadie si lo que hace está bien o no. Pero si me siento con todo el derecho de decirle a este hombre lo que opino de su método, y de su forma de hablar de los niños manipuladores que el nos vende en su libro.

      Un saludo.
      Damaris

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  5. Sincero, bien escrito, con fundamento y con inteligencia. Damaris, gracias!!!
    Javi, has intentado buscar bibliografía que documente lo que dice Estivill? estudios serios que justifiquen sus afirmaciones rotundas de “el 80% de los niños de X meses duermen toda la noche…” ? Hay unas cuantas frases así en sus libros, que son la base de su justificación para aplicar su método. Como cualqueir médico sabe para afirmar cosas a nivel científico hay que basarse en algo. Si encuentras algo así, serio, bien hecho, avísanos por favor. Si no ,de mientras yo seguiré sin creeerme a alguien que considera normal que un niño se de golpes contra su cabeza en la cuna pero que ve un problema que un bebé pida lo mismo que la mayoría de adultos, dormir acompañado.

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    1. Es cruel dejar llorar un minuto a un niño para enseñarle a dormir solo, pero no lo es dejarle llorar hasta que se calme porque se le ha dicho “no” o ha hecho algo mal, (vamos la típica rabieta) cosa que hace Supernanny en su método. Estáis de acuerdo con su método, sino es así cómo lo solucionais sin dejarlo que llore y entienda que no se ha salido con la suya?

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      1. Hola Mónica! Gracias por tu comentario. Creo que hay que diferenciar llorar solo de llorar acompañado. Dejar llorar al niño solo, como herramienta de castigo, a dejar que el niño llore sin juzgarlo por ello, y acompañando su proceso. En la crianza son imprescindibles los limites, no solo para el buen funcionamiento de las relaciones, sino también por el bienestar del niño. Es normal que los niños entren en conflicto con nuestros limites, y que de ahí surjan las rabietas. Y creo que es en el siguiente paso cuando realmente marcamos la diferencia con supernanny. Ella les deja solos, o castigados en la silla de pensar, como si el malestar que sienten fuera un justo castigo por sus actos. Yo creo que es al contrario, yo se que se siente mal porque ha chocado con un limite, y le acompaño en ese proceso de frustración que siente, no le dejo solo, ni le ignoro, sino que pongo palabras a sus sentimientos. Te dejo un post donde hablo precisamente de como afrontar el llanto en nuestros hijos. Un abrazo!
        http://mamaimiu.net/2015/11/03/los-ninos-felices-no-lloran/

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