Buscando mi luz, tu luz

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Te observo, tus ojos cerrados, tu boca entreabierta… Tus pestañas acarician tus mejillas sonrosadas sobre una tez blanca… Tus parpados caídos, encierran unos ojos verdes, grandes e intensos. Ahora duermes, te imagino navegando en sueños de vívidos colores, repletos de magia… Y es que tú eres un ser mágico, casi venido de otro mundo. Tu cabeza encierra el secreto que todos queremos conocer, esa pasión por la vida, por soñar, por sentir… Eres puro corazón, repleta de fantasia y sentimiento.

Y vivir contigo es como sentir el sol sobre la piel.

Y sonrío… Ese Sol que en verano quema. Quemas con tu pasión, con tu visión de la vida. Me quema tu llanto, me quema tu pena… Ardo en mis propias emociones cuando me siento lejos de ti aun teniéndote a mi lado. Cuando chocamos igual que nubes en una tormenta eléctrica. Pero como siempre, la tormenta pasa y el cielo se despeja. Y los pájaros cantan de nuevo…Y puedo oler tu pelo, que me sabe a tierra mojada, a días de verano… A sueños por cumplir… Y es que puedo sentir que tendrás mil sueños, mil cosas que hacer en la lista de pendientes, mil personas a las que conocer y mil historias que contar. Y cruzo los dedos y deseo con todas mis fuerzas no borrarte tus alas, dibujadas a tiza en este tapiz que es la vida…

Y me desvelo… Pienso en como llegar a ti, en como acompañarte… En este largo paseo que es la vida… La mayoría de personas nos pasamos la vida esperando el mañana, corriendo de aquí para allá, esperando siempre que algo llegue. Pero tú, en cambio, vas por este camino parándote a recoger flores silvestres, a observar las hormigas… A beber de la fuente, como si solo hubieras pasado por este mundo para sentir el agua fresca en tus labios. Sin prisa, sin ansia, aunque toda tú seas prisa y ansia… Ansia por descubrir, prisa por conocer y comprender… Toda tú eres una gran contradicción, llena de blancos y negros, también de morados, azules, verdes y amarillos. En tu sonrisa a veces puedo ver el arcoiris…

Y sigo desvelada… Y le doy vueltas a como no matar ese espíritu libre e inconformista con el que viniste al mundo, el que te hace ser tu misma, el que te hace distinta al mundo entero. Tan tú.

Y busco en mí, porque dicen que cuando algo nos quema, viene de dentro. Y me veo en ti. Y podría releer este texto, hablando de mí misma… Porque como tú, fui toda ansia, toda prisa por vivir. Por desgracia la vida me quitó lo que tú aun tienes. Esa magia, esa fuerza… Crees en ti y sabes lo que quieres, y cuando lo quieres. Y lo quieres ya. Y tal vez es eso lo que me quema, ver que tú sigues exigiendo a la vida lo que quieres, cuando yo dejé de hacerlo…

Y no logro dormir… Sigo preguntándome que debo hacer para que no pierdas lo que te hace ser tú misma. Y una voz en mí, esa voz sabia que nos habla entre pensamientos, me dice que no hay nada que yo pueda hacer para ahogar tu espíritu. Tus alas no están pintadas a tiza, son fuertes, reales… No son una ilusión, son lo que eres. Reformulo la frase, sigo preguntándome que hacer para acompañar tu espíritu libre sin ponerle piedras en el camino, ni paredes, ni cárceles. Sin prisas, quién soy yo para decirte en el camino de la vida, que pararte a recoger esas flores es una perdida de tiempo. Quién soy yo para decirte que esas hormigas son iguales a todas las hormigas del mundo… Qué daría yo por tener ganas de pararme a recoger flores silvestres contigo, pero con ganas, sin relojes, sin prisas… Sin mañanas… Y lo intento… Y me esfuerzo, y me pierdo en tus historias… Me seduces con tu voz cargada de vida, con tus gestos, que me instan a ir contigo, a seguirte a tu mundo. Y tus ojos…¡Ay tus ojos! Me miran con tal fe, com tal devoción… Como si yo fuera lo mas importante de tu mundo. Como si yo fuera tu mas valioso tesoro. Como si yo fuera tu Sol…

Y lloro… Porque no sé ser tu sol… Me agobio, cuando no puedo darte lo que necesitas de mi, más aún cuando ni siquiera se que necesitas… Y tu explotas, todo tu ser arde por combustión espontanea. Me exiges atención plena, y comprensión absoluta. Me exiges contacto, y cariño. Y yo quiero darte todo eso, fundirme en un abrazo que nos calme el alma. Sostener tu emoción sin perderme en la mía. Pero es mi culpa la que te grita y es mi vergüenza la que te habla mal. Por no ser como necesitas, por no estar cuando me llamas…

Y respiro… Y recuerdo tu mirada cargada de esperanza: ¡Esperanza en mi! Como puede ser que aún, a estas alturas del partido, tengas esperanza en mi… Con la de veces que te he fallado, con la de veces que no he sabido estar… Y la culpa me aplasta… No soy más que una rama bajo una roca… No tengo fuerzas para salir, ni para luchar… Y me regodeo en mi pena… Y me endurezco… Y me vuelvo piedra, para ti.

Y lucho. Contra ti, contra lo que eres. Quiero amarrarte, bajarte a tierra, demostrarte lo cruel que puede ser la vida. Cortarte esas alas que te apartan de mi, que te elevan hacia las nubes. Llegados a este punto ya no está mi ser racional, solo soy pasión, igual que tú. Y hablo sin pensar, a la defensiva, como si cada palabra tuya fuera un reproche a mi papel de madre. Como si ya no fuera tu Sol, como si fuera una enorme decepción…

Pero entonces me sonríes… Y el mundo que conocía desaparece. Se hace la oscuridad y todo lo que creía saber, deja de tener sentido. Renazco, cual fénix de sus propias cenizas. Y vuelve a brillar el Sol, vuelven a cantar los pájaros. Las mariposas, tus mariposas, vuelan de nuevo y las flores se abren…Y vuelvo a ser yo, esa madre que cree que el contacto y el amor todo lo pueden. Y vuelvo a creer en mí. Y vuelvo a creer en ti. Y vuelvo a sentir que puedo. Y vuelvo a sentir que puedes, que podemos. Si la vida te ha puesto en mi camino es porque tengo tanto que aprender de ti… Quieres decirme tantas cosas… Mi mayor logro en la vida será aprender a escucharte y entenderte, y escucharme y entenderme… Despiertas algo de mí misma, que sin ti jamás lograría recordar…

Y me calmo… Seco mis lagrimas, antes llenas de dolor, ahora cargadas de esperanza, de fé en mi misma, y de un incontenible orgullo por la persona que eres. De como eres, de como vives. Siento un poco de envidia de tu pasión y me juro que seré tu guardiana, que protegeré esa luz que te hace especial. Y única. Una valiente princesa guerrera, inconformista y tierna, sin prisas y sin pausas. Con ganas de vivirlo todo, con ganas de sentirlo todo. Tan poco convencional, ajena a las modas y a las tendencias. Tan atemporal: viéndote jugar pareces mas pequeña de lo que eres, pero a la vez pareces tan mayor y tan sabia…

Y sonrío… Porque se que a partir de hoy un nuevo camino se abre para nosotras. Una nueva luz, una nueva forma de comunicarnos. Ayer estaba terriblemente preocupada, y hoy veo cual es el camino.

Te observaré…

Te escucharé…

Te preguntaré…

Te cantaré…

Te seguiré…

Sé que si aprendo a caminar contigo por ese camino buscando mariposas y hadas, nada, nada en este mundo, podrá separarnos…

Y por fin, me siento en paz.

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