Los días que mis hijos me sacan de quicio

Esos días en los que se “portan mal”. Cuando tiran un vaso de agua en el suelo. Cuando dejan la caja de colores tirada en el suelo. Cuando se quitan la ropa y la dejan en cualquier sitio. Cuando se pelean y discuten. Cuando no me escuchan. Cuando no me obedecen. Cuando están “rebeldes”. Cuando juegan con la comida. Cuando cogen las almohadas y hacen un castillo en medio del salón. Cuando mueven todas las sillas de la casa para jugar. Cuando cogen mi ropa o mi maquillaje para jugar. Cuando tocan la tablet fuera de hora. Cuando me preguntan 15 veces si pueden hacer algo, habiéndoles respondido 15 veces que no por X razón. Cuando eligiendo la ropa desdoblan todo el armario. Cuando dejan sus zapatos en medio del pasillo. Cuando ensucian de pasta de dientes el lavabo y no lo limpian. Cuando sacan sus juguetes y los reparten por toda la casa. Cuando Unai se enfada y no quiere andar mas. Cuando Isona se enfada, y lo demuestra cruzando los brazos y negándose a hablar con nadie. Cuando Marta se enfada y me grita.

Esos días los regalaría. Si, a mis hijos, esos días pienso que los regalaria, al menos un ratito. Los sacaría de casa, los dejaría en el comedor. Los mandaría al patio. Esos días que la televisión o los móviles y tablets son una tentación a la que a veces recurro. Esos días en los que directamente, me sacan de quicio.

suitcase-1077334_1920

Esos días me planteo que estoy haciendo mal. Y como madre que soy, a esa pregunta tengo mil respuestas, mil culpabilidades, mil neuras… Sobretodo esos días. Porque lo que son es en parte consecuencia de lo que soy yo. Sobretodo esos días soy la culpable de todos los males del mundo. Y esa culpabilidad se convierte en mas rabia, me quita aun mas paciencia, y me siento aun peor.

Esos días son duros. Mis necesidades chocan con lo que ellos son, niños. Y eso hace que todo lo vea mucho mas grave de lo que es. Y hace que mil cosas “normales” y divertidas pasen a ser algo malo. Algo censurable, algo caótico.

Esos días uso las palabras “nunca” y “siempre”. Nunca me hacéis caso, siempre tengo que repetirlo todo mil veces. Siempre dejáis las cosas por en medio, nunca recogéis los papelitos que recortáis. Siempre, nunca… Palabras bonitas bien usadas, pero tóxicas según con que las acompañemos. Palabras que generalizan una actitud siendo mentira, si me hacen caso, si me escuchan y si recogen sus cosas muchas veces. Y esa vocecita mia, esa parte de raciocinio que tengo, incluso “esos días”, me dice que no es tan grave. Que no es nada malo. Que no es importante. que me pare, y respire. Que me lance a hacer cosquillas y a dar besos. Y que vuelva a usar esos “nunca” y “sempre”, pero bien usados. Nunca dejaré de quereros. Siempre querré abrazaros y daros besos. Nunca olvidaré que sois lo mas importante de mi mundo. Siempre me tendréis cerca. A veces escucho esa vocecita. A veces me paro y respiro, y tengo la suficiente fuerza de voluntad para cambiar el rumbo de mi dia. Para alejarme 10 minutos, relajarme y volver mas yo que antes. Con mas ganas de reír, de saltar en charcos, de correr, de hacer cosquillas…

Otras veces no tengo esa fuerza de voluntad. Esos días de nuevo acallo esa voz, lo que aumenta mi culpabilidad y alimenta mis malos sentimientos. Entonces grito mas. Grito a mis hijos, cuando querría gritarme a mi. Grito por lo que hacen cuando querría gritar por lo que hago, por lo que pienso, por lo que digo… Esos días no me reconozco, y cada entrada de este blog es como un bofetón de realidad. Esos días no soy la madre que quiero ser.

Las personas a veces buscamos el motivo de lo que sentimos en los demás. Supongo que necesitamos entender, y es más fácil entender que los niños “se portan mal” que entender que me ha afectado mas de lo que pienso el dia. Que la discusión con el jefe me ha dejado tocado. Que la economia no me deja dormir. Que el dia a dia es agotador. Que la separación me tiene destrozada. Supongo que es mas “normal” decir que los niños me tienen loca, que contar todo lo que me hace estar mal. Además la gente lo entiende mas fácilmente, requiere de menos esfuerzo, pues es un hecho sabido por todos que los niños “se portan mal”. Ellos no preguntan mas. Tu no tienes que dar mas explicaciones. Y así nos quedamos, diciendo que se portan mal, que están rebeldes, que pasan una mala racha. Sin darnos cuenta de que si nosotros estuviéramos bien, esos malos días de los niños (que lo tienen como todos, por supuesto) no nos afectarían tanto. No serian tan malos. Ni tan graves.

Ese castillo en el comedor sería una aventura. Sería una película de caballeros. Seria un cuento de princesas luchadoras. Sería muchas cosas que en nuestro mal dia ni siquiera nos planteamos.

Se que esta no será la última vez que piense que mis hijos me sacan de quicio. Se que habrá muchos días malos en los que todo lo veré gris y oscuro. Se que a veces gritaré, que a veces haré chantaje y hasta diga “estás castigada”. Habrá días que pida perdón por ello, que escuche esa vocecilla, que retorne a mi yo consciente y que me de cuenta de que estoy obrando mal. Y pararé. Y pediré perdón. Pero otras veces responderé con una lanza mas. Con un castigo mas, con un grito mas. Esos días son negros, porque no se luchar contra esa parte de mi que no me gusta. Y eso los hace mas negros aun i cabe, como un circulo vicioso.

Hay una pequeña parte esos días que me hace sentirme mejor. Mis hijos me piden respeto. No, me exigen respeto. Saben que merecen y que no. Saben cuales son las formas y cuales no. Saben que deben exigir respeto, a mi y al resto del mundo. Saben que es la justicia y no dudan en hacérmelo saber cuando no estoy siendo justa Y aunque eso no quite todo lo que yo hago mal esos días oscuros y fríos, si me da esperanza. Tal vez, y a pesar de esos días negros, no lo hago tan mal.


Si te ha gustado esta entrada:

  1.  ¡Suscribe-te a mi blog! (arriba a la derecha)
  2. Sigueme en FACEBOOK!
  3. Deja un comentario.
  4. Comparte con tus amigos, familia, tribu, pareja o con quien quieras!
  5. Gracias por leerme 🙂

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s