Disfraz familiar,  ¿que nos aporta? 

En nuestra casa Carnaval es tan importante como Navidad.  Es una fiesta familiar que no encanta y que preparamos con antelación y mucha emoción. Y estaba pensando,  porque no escribir un post? Si,  nos encanta,  pero no sólo eso. Disfrazarse en familia nos aporta muchísimas cosas positivas y muchos aprendizajes. 

Para empezar, al ser algo que afecta a toda la familia,  nos obliga a debatir,  negociar,  aportar argumentos,  escuchar al resto…  Y llegar a un acuerdo. Ellos son libres de disfrazarse de forma individual si así lo quieren,  pero nunca han querido. Incluso aunque el disfraz no les convenza de entrada una vez llegados a un acuerdo,  prefieren el carnaval en grupo que individual. 

Nos permite hacer un uso útil y apropiado de la tecnología. Buscar ideas,  imágenes,  fotos y vídeos que nos permiten decidir y preparar toda la fiesta. Internet no es solo para jugar,  también es un fuente de información y de creatividad brutal,  y es genial que desde pequeños los niños sean conscientes de eso. 

También nos permite huir del carnaval comercial,  de los niños de héroes y las niñas de princesas. Nos obliga a buscar cosas com amplitud de miras,  que no sean sexistas,  ni separatistas. 

Crea un lazo y una tradición muy especial que no sólo nos aporta un momento mágico,  sino un recuerdo para siempre. Siempre me ha encantado eso de las pelis americanas de las tradiciones familiares. Algo que nos une. Esta es nuestra tradición. 

Nos obliga a trabajar la imaginación y el ingenio,  ya que raramente todo lo que necesitamos lo podemos comprar para todos, ya sea por el desembolso económico o porque es difícil de encontrar. Goma eva,  fieltro,  cola caliente…  Cada Carnaval nos toca emplear todo esto para lograr el disfraz deseado. Eso significa pasar horas en familia. 

El efecto grupo permite crear un rol y convertir el carnaval en algo más que un disfraz. Pasamos a ser actores y nuestro escenario es el mundo. Eso nos permite salir de nuestras propias etiquetas,  de nuestras propias limitaciones,  sean autoimpueatas o de otros. Y ver que podemos superar esos límites que creíamos insuperables. 

Elimina barreras. Los niños son niños,  y los adultos,  adultos. Pues no. En Carnaval todos somos iguales. Yo soy una niña pequeña,  con mil ganas de salir de mis rutinaa,  de reír,  de correr,  de saltar con ellos… No soy una espectadora de su día,  es también mi día. Y os aseguro que es mucho más satisfactorio que simplemente acompañarlos. 

Y si,  es definitivamente,  muy divertido. A ver si este año nos reconocéis por Tarragona! Os dejo unas fotos de nosotros en las que yo casi no salgo, cosas cosas de ser la fotógrafa oficial! Y vosotros,  os disfrazais en familia? 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s